XIPE para Ejecutar Tareas

El contexto

Cuando estás al frente de tu computadora, en tu trabajo o en tu casa, lo que efectivamente estás realizando son tareas, que varían en importancia, duración, dificultad, etc., pero que finalmente son tareas que debes ejecutar. Con base en ésto, la gestión adecuada de las tareas se convierte en parte fundamental del éxito laboral y consecuentemente del éxito empresarial.

La propuesta

Lo primero que debemos hacer es llevar al siguiente nivel las tareas, es decir agregarles atributos para convertirlas en compromisos. En contraste, siempre se que se habla de tarea se ve como una imposición o una obligación, que algunas veces es acerca de algo que no se quiere hacer; mientras que cuando se habla de compromiso se asume como la responsabilidad que una persona acepta cumplir haciendo su mejor esfuerzo. Las tareas usualmente quedan escritas en un cuaderno, correo electrónico, con una lista de chequeo que muestra si se hizo o no. Normalmente son tareas débiles que no tienen una definición clara de tiempo, alcance y criterios de aceptación, lo que termina por hacer casi imposible su gestión y mucho menos su cumplimiento.

XIPE se basa en la metodología de LA GESTIÓN BASADA EN COMPROMISOS. Con esta metodología lo primero que se hace es transformar las tareas en compromisos. Como vimos antes, un compromiso NO es una obligación sino una elección y se relaciona directamente con el nombre de la persona, estimulándola a hacer su mejor esfuerzo para cumplir, pase lo que pase. Los compromisos son la evolución de las tareas.

Para que una tarea se convierta en compromiso, debe por lo menos cumplir con las siguientes 5 características, que presentan Donald N. Sull y Charles Spinosa en su artículo ‘La gestión basada en promesas: la esencia de la ejecución’.

Los buenos compromisos son públicos: los compromisos que se hacen en público son más vinculantes y se relacionan más estrechamente a la persona que lo asume.

Los buenos compromisos son activos: los compromisos deben referirse a una o varias acciones puntuales y claras que debe ejecutar el responsable. No deben ser discusiones filosóficas que terminan cerrándose sin nada concreto.

Los buenos compromisos son explícitos: el autor y el responsable deben acordar claramente qué se hará, para quién se hará y cuándo. Esto evita comentarios como “nosotros estuvimos hablando del tema pero no quedó ninguna tarea en concreto”.

Los buenos compromisos son voluntarios: cuando la persona se siente obligada a realizar una tarea le cuesta realmente comprometerse con la fecha impuesta, el alcance y la calidad de la misma. En contraste cuando existe un acuerdo, y la persona es quien dice la fecha en la que puede terminar la actividad, existe mucha más vinculación para que esto sí ocurra.

Los buenos compromisos se basan en la misión: las tareas asignadas deben agregar valor y apuntar a la misión de la empresa y del cargo de la persona responsable, si no es así el responsable deduce que es una asignación sin importancia y no se comprometerá.

¿Cómo lo hace XIPE?.

3 sencillos pasos para eliminar la subjetividad frente a la realización de los compromisos.

Paso 1
Concertar el compromiso

Criterios de terminación, fecha, etc.

Paso 2
Registrar el compromiso

Repositorio central, visible y confiable.

Paso 3
Evaluar objetivamente

Cumplimiento, calidad y procrastinación.



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